Franco Albini diseña Tre Pezzi en 1952 junto con Franca Helg, una asidua colaboradora que lo apoyó en esta reinterpretación moderna del clásico bergère. La estructura combina el asiento profundo, el anillo de soporte lumbar y el reposacabezas en forma de media luna, aunque distingue la identidad y la geometría clara de cada elemento. Sus formas acolchadas, amplias y envolventes, combinan la esencialidad estilística con extrema comodidad. La estructura metálica tubular se inspira en los tubos de los andamios y recuerda, en la curvatura lateral del reposabrazos, los pasamanos del Metro de Milán diseñadas por los mismos autores. El resultado es una butaca de gran actualidad y presencia escénica, reeditada por Cassina en el más auténtico respeto al proyecto original.