Gaetano Pesce ha plasmado en el Paravento Risacca el aroma del mar y la cadencia de las olas en la orilla. Una verdadera obra de arte, compuesta por nueve piezas numeradas que han sido elaboradas y decoradas a mano. Paravento Risacca representa los colores vibrantes del mar y la intensidad de su sonido envolvente, efecto que ha sido posible gracias al minucioso trabajo de investigación y desarrollo de Cassina, ofreciendo una experiencia de inmersión que estimula todos nuestros sentidos, como en la idea del artista: “El objeto comienza a expresarse, además de lo visual, también a través de otro sentido: el oído. Así, la funcionalidad se completa para una mejor expresión”. Paravento Risacca es una ventana hacia la tranquilidad y la serenidad que necesitamos en nuestra vida cotidiana. La pantalla, formada por tres paneles independientes en resina de poliuretano, ha sido elaborada de forma minuciosa y cuidadosa, utilizando técnicas manuales que le confieren un carácter único y exclusivo. En una celebración de la excelencia de producción de Cassina, la resina transparente se vierte primero en moldes de madera y, una vez solidificada, se decora a mano con varias resinas pigmentadas, como si fuera el lienzo de una pintura. Su elaboración consta de un proceso altamente elaborado que requiere una técnica decorativa similar al de la pintura al óleo, en la que se aplican cuidadosamente las distintas capas de color, primero con pincel y luego con espátula. Es durante el proceso de espesamiento de la resina, cuando ésta pasa de líquida a viscosa, cuando se realiza uno de los pasos más críticos y complejos, ya que este paso debe llevarse a cabo con rapidez y precisión, en menos de diez minutos. En este proceso extremadamente matérico, cada gesto realizado por el artista queda impreso en la resina y las distintas capas se superponen, dando un efecto tridimensional que recrea las ondas del mar. El tríptico de paneles reproduce el sonido de las olas a través de un altavoz con Bluetooth colocado en una de las seis bases de latón bruñido. La perfecta armonía entre los intensos colores y el emocionante sonido del mar crea una experiencia sensorial que transporta al espectador a la imaginación de Pesce.