El debut del diseñador danés Mikal Harrsen en Cassina está marcado por la creatividad. Ghost Wall es un sistema de paneles decorativos que se adapta a la perfección en cualquier ambiente de la casa, desde el vestíbulo hasta el dormitorio. Hay una amplia gama de accesorios, objetos de decoración, materiales y colores que pueden seleccionarse para esta creación versátil y transversal, perfecta para soltar la imaginación y componer combinaciones originales, con infinitas interpretaciones de uso.
Su carácter innovador está en el menor espesor de los paneles y soportes, de unos 30 mm, y que permite camuflar la estructura y hacer vibrar la pared como el lienzo de un cuadro. Enmarcados y sostenidos por cremalleras electrificadas de aluminio extrusionado, los paneles están disponibles en diferentes acabados de madera lacada o chapada, vidrio espejado o retrolacado o tela; y en una versión personalizable o para la aplicación de papel tapiz. También se enriquecen con una serie de accesorios, como un sistema de anclaje para TV, estantes de diferentes profundidades con tableros de fino vidrio que se pueden iluminar con luces LED, un espejo y estantes con una barra-perchero equipada con un adorno de microfibra que permite guardar las perchas en modo seguro y discreto. A la colección se suman las estanterías modulares que, a través de un juego de vacíos y llenos, pueden crear compartimientos de librería, y los cajones suspendidos lacados con el tablero engastado en diferentes acabados de mármol, cristal espejado o cristal retrolacado en la parte superior.
La colección, altamente versátil, incluye una superficie que permite configurar un tablero de apoyo o un verdadero escritorio cambiando su altura.
La colección se completa con cómodas lacadas mate, disponibles en dos anchos y altos y un tablero a elección en los mismos acabados que los cajones suspendidos.