La sabiduría constructiva de los artesanos de la madera de Meda se traduce en una nueva silla que supera los estereotipos clásicos desencadenando nuevos lenguajes experimentales con una fuerte identidad. La estructura del caballete, realizada íntegramente en madera maciza de fresno, está formada por patas y travesaños de grandes secciones básicas que expresan solidez y energía. La innovación formal surge del contraste entre el marcado grosor de la estructura y las superficies esbeltas y finas del tapizado, plegado como una hoja para dotar al objeto de un movimiento sorprendente. El ángulo ergonómico del respaldo y el acolchado invisible aumentan la sensación de confort, creando un efecto envolvente en el que el pliegue superior también actúa como apoyo para los brazos. La estética se ve realzada por los elegantes acabados, por la ausencia de costuras a la vista y por el cordón forrado en piel que delimita el perfil perimetral, diseñando precisamente la forma de esta silla acogedora y moderna.