Una serie que se convierte en el emblema del diseño de los años 60, una época fuertemente orientada hacia el optimismo y la experimentación con miras a la búsqueda de la funcionalidad absoluta. La propuesta concebida por Gianfranco Frattini incluye cuatro mesas de centro bajas, de 42 a 61 centímetros de diámetro, caracterizadas por alturas decrecientes que se pueden apilar en una forma única y compacta que, con su efecto escultórico, recuerda la forma de un tambor. La estructura en haya barnizada en color nogal o haya lacada en negro viene con un estante en laminado plástico natural con un diseño monocromático y reversible. El estante, al ser levantado, revela el diferente color de la parte inferior, lacada en blanco o en negro. Hoy como entonces, el modelo es particularmente apreciado por la gran versatilidad que permite la superposición.